Un día kripili


Que yo me entrego a ti, Señor.
...
Otro día tremendo y lleno de las cosas necesarias para vivir y no sobrevivir. El oxígeno, tus canciones, los recuerdos de años inmemorables, de vidas llenas para ti, pero cuánto de eso ya no es así. Y me entiendo, esas lagrimitas de denante, no son solo por verme como era, sino por verlos entregados a ti...y hoy, lejos de . Es como si fuera una lección importante para no olvidar, que cada día dependo de ti, y mis fuerzas no valen, no son, no sirven, son nada frente a ti primeramente, y luego frente a mi, mis fuerzas no me hacen levantarme en semanas y días estresantes, no me hacen brillar con una luz distinta, mis fuerzas solo me hunden en mi orgullo desesperado por dejarte, esa naturaleza que cada día lucho por dejar. Que yo mengëe y que tu crezcas en mí. Cristo, yo me entrego a , hoy nuevamente. Y vuelvo a recordar mi vida en servicio tuyo. Una vida que hasta hace muy poco no comprendía que tu salvación me libraba de la IRA más potente e inimaginable que pudiese existir, tu IRA, por Mi pecado. Gracias Papá por Jesús que me libró de tu ira. Y porque por ti, Dios, soy libre, libre, libre, libertad total. Uyuyuiiiii, aquí estoy, y tu conmigo.

... pero tu me entiendes...y eso me gusta, me encanta, me encantas! Te amo. Y te necesito.

[[
Ester Zúñiga, 11 junio 2009]]

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Respiración