Abrazos al corazón.
| Maria Paz Bravo |
A veces lo que escribiste ayer te sirve a ti mismo hoy. Como si una gran rueda de la fortuna, sólo que no es rueda y obviamente nada es al azar, te dijera -y menos dice algo-: a ti te toca hoy. Error: no hay rueda de la fortuna en la vida real. Existe un Dios, único y excelso capaz de mirarte a ti con sus ojos llenos de lágrimas sufriendo tu mismo dolor, un Dios único y excelso capaz de darte a ti paz, una paz verdadera.
A ti mi Paz, María Paz. Un abrazo de corazón a corazón. Tú lo hiciste por mí hace ya dos años y fue genial tenerte ahí, hoy yo te abrazo al corazón.
Igual me parece especial pensar que esa vez cuando tú me abrazaste estábamos nutriéndonos por misiones y hoy cuando yo te abrazo estábamos contagiando a otros por misiones.
Te quiero, amiga.
Gracias por estar siempre ahí.
***CUANDO SOY DÉBIL, ENTONCES SOY FUERTE***
| Maria Paz Bravo |
Comentarios