Prisión, sufrimiento y gozo
Parte del testimonio de Yun, un cristiano chino (para más info, lean el libro "El hombre celestial" jeje):
Los cristianos que se ven en prisión por amor del Señor no son los que sufren. Cuando las personas escuchan mi testimonio, a menudo me dicen: "Usted tuvo que pasarlo muy mal en la prisión". A lo que respondo: "¿De qué está hablando? Yo estaba allí con Jesús y tenía un gran gozo y paz en la intimidad de su presencia".Los que sufren en realidad son los que nunca han experimentado la presencia de Dios. La manera de tener la presencia de Dios es mediante las dificultades y el sufrimiento, que es el camino de la cruz. Es posible que a usted no le golpeen ni le encarcelen por su fe, pero estoy convencido de que todo cristiano tendrá una cruz que llevar en su vida. En Occidente puede ser sufrir la burla, la difamación y el rechazo. Cuando usted se enfrenta a tales pruebas, la clave no está en huir de ellas ni de luchar en su contra, sino en aceptarlas como amigos. Cuando hace eso, no fracasará en experimentar la presencia y la ayuda de Dios.Cuando un hijo de Dios sufre, tiene que entender que Dios lo permite. ¡Él no lo ha olvidado! ¡El diablo no le puede alejar de Dios! Jesús hizo esta bella promesa a sus discípulos: "Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy vida eterna, y nunca perecerá, ni nadie podrá arrebatármelas de la mano. Mi Padre, que me las ha dado, es más grande que todos; y de la mano del Padre nadie las puede arrebatar". Juan 10:27-29.La primera vez que fui a prisión luchaba y me preguntaba por qué Dios lo había permitido. Poco a poco empecé a entender que Él tenía un propósito más profundo para mí y que trabajaba en ello. Quería conocerme y que yo lo conociera a Él, de una forma más íntima y profunda. Sabía que la mejor manera de conseguir mi atención por un tiempo era tenerme descansando detrás de las rejas.Siempre que me entero que a un cristiano de las casas iglesias lo encarcelaron por Cristo en China, no aconsejo a los creyentes para que oren por su pronta libertad a menos que el Señor revele con claridad que debemos orar de esa forma.Antes de que un pollo salga del huevo es vital mantenerlo en la cálida protección del cascarón por veintiún días. Si lo saca de esa protección antes del tiempo que corresponde, morirá. De igual manera, los patos necesitan permanecer dentro del cascarón durante veintiocho días antes de salir del huevo. Si lo saca antes de ese tiempo, morirá.Siempre hay un propósito por el que Dios permite a sus hijos que vayan a la cárcel. Quizá sea para que den testimonio a otros presos, o quizá Dios quiere que se desarrolle más el carácter cristiano en su vida. No obstante, si nos esforzamos por sacarlos de la prisión antes de que se cumpla el propósito divino, podemos malograr sus planes y los creyentes no saldrán de allí tan formados como deseaba Dios.
Fragmento del libro "El hombre celestial" del hermano Yun y Paul Hattaway, capítulo veintiséis, página 313-314.

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