El viaje en el océano


Comienzo por un mar de hojas secas y humedecidas por la lluvia de la noche anterior, el día está claro, incluso hay sol. Es sol de invierno pero calienta igual., miro más allá  buscando encontrar la costa del mar de hojas bajos esos inmensos árboles, unos tan gigantescos como los que sólo imaginas en cuentos de hadas, y hasta que al fin das con su fin, pero no es un fin absoluto, porque sólo se ve el límite de la parte alta de ese pequeño bosque en el cerro, sigo caminando y al respirar entran esos aromas de vida que hay en el frío aire invernal, cargados de promesas de vida, sí tal como dije, de vida.... me hace pensar en los cuatro niños Pevensie cuando sienten como la nieve se derrite al ver ese poder diabólico siendo debilitado. En poco tiempo llegará la primavera y el estimado verano. Vuelvo a ese lugar, y mis sentidos me guían a encontrar la salida de aquél océano, siento la silueta de la tierra bajo mis pies, me dice que comienzo a bajar y poco a poco observo a lo lejos el final de las hojas, lo raro es que en ese punto ya no hay los árboles, el bosque quedó atrás, pero las hojas amarillas con naranja continúan tan abundantemente... descanso... respiro...

... blanco...

... silencio...

...en mi mente, observo y no pienso... o puede que sí pero imposible es ser consciente de lo que pasa por ella, hago un intento más, sin agotarme, sólo recibir eso que un algo, silenciosamente me dice...

... escucho...

veo colores intensos

esculturas de la naturaleza... 

y un viento frío me pone la piel de gallina, viene del  oeste; no, no es el viento; sí, sí es el viento, pero, qué está haciendo... ya, me entrego, sólo siento, estoy atenta...

...disfruto...

...miro, escucho, mi corazón está tranquilo...

...claro que el viento se comportó como si fuera un ser, o persona, con vida, con pensamientos, con motivaciones. Sigo entregada, sintiendo, latiendo mi corazón continúa allí; late un poco más rápido y más fuerte... como si mi cuerpo relajado sintiera algo que mi mente aún no ve, un intento mayor por estar en cuerpo y alma tranquila, recibiendo cada caricia...

... porque eso es! es como si el viente desde mis pies y del oeste me empezara a recorrer y abrazar, cubriéndome por completa,  y con un empujoncito me lleva de la mano...

... pero si no es el viento? quién está ahí? tengo risa, siento cosquillas y la cara roja. Le sigo o me empuja, algo por ahí, pero mis pasos no paran, soy una golondrina que jueeeega plácidamente en el cielo con el viento y se deja llevar, sólo mueve uno que otro músculo. ¿Y ahora? ... Ya no escucho el viento, la brisa al parecer se fue pero me dejó a pocos metros de un riachuelo claro, y hacia arriba un espectáculo de montaña , que rico momento, bebo agua y me dan escalofríos, cada gotita me hiela el cuerpo y enseguida vuelvo al calor, sentada y callada, y luego recostada en una piedra cierro los ojos. Sí estoy ahí, y sé que lo que acabo de vivir fue una cita. "La belleza salvará al mundo" fue una frase que tiempo atrás se cumplió en mí, pero hoy fue una cita con esa belleza sin fin: sí, EL QUE ES, me llevó de la mano esta vez. Unos minutos más. 

Regreso a casa y no voy sola, tampoco lo estuve. Hoy soy más consciente de su loco amor.

En el camino recojo un ramito de flores lilas llena de hormigas, las soplo y se me hace que debe ser muy dulce. Al olerla lo compruebo, ¿qué caro perfume se le compara? nada, será mi recuero de la cita de hoy. Llego a casa y en un pequeño vaso la dejo en agua.

Mente. Corazón. Alma. Cuerpo. Persona. Ser. Amor. Redención. GRACIA.

Me voy y la sonrisa se quedó :)

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