Adiós, don Ernesto.
Maestro Ernesto Quezada, un grande de la música en Chile. De raíces sureñas, pensamiento profundo, corazón generoso, voluntad disciplinada; no conozco mejor ejemplo de un mentor al más estilo antiguo. Casi todo lo que sé de él ha venido de labios y hechos de mi hermano Benjamín estudiante de guitarra de su cátedra y por supuesto su discípulo y casi un hijo.
Apenas lo vi una vez para un concurso de guitarra que hubo en Temuco, andaba con sus estudiantes incluido mi hermano, los que acostumbraban pasar unas semanas de estudio de la música y la vida en Loncoche; pero a pesar de lo poco que lo conocí se siente fuertemente su partida. Gracias, profe por entregarse de lleno a su pasión por educar. Gracias por enseñar a mi hermano de la pasión y musicalidad que se debe interpretar al hacer música, gracias por su cuidado con él. Pienso que ud. no lo sabía, pero gracias a Dios que le permitió vivir estos 5 años de gracia. Deja un tremendo legado para los ciudadanos chilenos, para la guitarra chilena y mundial, e incluso para los peregrinos que andamos de paso.
SDG
Comentarios